Identidad Católica

Papa León XIV cierra el Jubileo de la Esperanza: "Vivamos la esperanza como hijos de Dios"

Por Sophia Luengo Cuevas
Fotografía:  Andrés Meza Lagos

Desde el recorrido de las Cruces del Jubileo hasta la Peregrinación a Roma, la UCSC vivió el Jubileo de la Esperanza como una experiencia comunitaria que renovó su misión educativa y su vocación de servicio.

El Jubileo de la Esperanza fue convocado por el Papa Francisco como Año Santo para la Iglesia universal, iniciándose oficialmente en diciembre de 2024 bajo el lema “Peregrinos de Esperanza”, con el propósito de renovar la fe, promover la reconciliación y animar a las comunidades cristianas a vivir la esperanza como un compromiso activo con el mundo.

Este tiempo jubilar fue vivido por millones de personas en todo el mundo y acompañado por importantes hitos eclesiales, entre ellos la llegada del Papa León XIV, quien asumió el pontificado durante el desarrollo del Jubileo, dando continuidad al llamado a una Iglesia cercana, dialogante y comprometida con la dignidad humana. El Jubileo culminó oficialmente ayer, con celebraciones de cierre en Roma y en las distintas iglesias particulares, marcando el término de un tiempo de gracia que invita a proyectar lo vivido hacia el futuro.

Como hito central, el Papa León cerró la Puerta Santa de la Basílica de San Pedro, signo que marcó el Jubileo y que fue visitado durante el año por miles de fieles. Durante la jornada, el Sumo Pontífice se dirigió a los asistentes agradeciendo la fe y el amor a Dios, he hizo un llamado a seguir “viviendo la esperanza como uno, como hijos de Dios. Con corazones agradecidos estamos cerrando la Puerta Santa, pero les aseguro que el Buen Pastor mantendrá abierta la puerta de su corazón por siempre, para que podamos sentirlo cada vez que estemos cansados o necesitados. Sigamos, guiados por el Espíritu Santo junto a toda la iglesia en alabanza al Padre”.

La UCSC y el Jubileo de la Esperanza

Durante el último año, la Universidad Católica de la Santísima Concepción (UCSC) vivió intensamente el Jubileo de la Esperanza. El llamado fue asumido por la comunidad universitaria como una oportunidad para renovar la fe, fortalecer la vida comunitaria y proyectar el compromiso institucional con una educación integral inspirada en el humanismo cristiano.

El camino jubilar en la UCSC se inició con un signo profundamente significativo: la entrega y recorrido de las Cruces del Jubileo, que visitaron facultades, unidades y espacios universitarios, convirtiéndose en un símbolo visible de esperanza y encuentro para la comunidad. Este gesto permitió abrir el Año Santo de manera transversal, invitando a estudiantes, académicos, funcionarios y autoridades a vivir este tiempo como una experiencia compartida de reflexión y renovación espiritual.

Uno de los hitos más relevantes del Jubileo de la Esperanza para la UCSC fue la peregrinación institucional a Roma, donde una delegación integrada por autoridades, académicos y funcionarios, encabezados por el Vice Gran Canciller, Monseñor Bernardo Álvarez; y el Rector Dr. Cristhian Mellado; participó del Jubileo de la Educación, convocado por la Santa Sede. Esta experiencia permitió a la Universidad hacerse presente en el corazón de la Iglesia, compartir con comunidades educativas de distintos países y profundizar en la vocación educativa como un servicio de esperanza, reafirmando el vínculo entre fe, razón y compromiso social.

La Peregrinación a Roma se constituyó como un momento clave de oración, comunión y reflexión institucional, cuyos frutos se proyectan en el quehacer universitario cotidiano, fortaleciendo la identidad católica de la UCSC y su misión formativa al servicio del bien común.

Junto a este hito internacional, la UCSC desarrolló espacios de diálogo y reflexión a través del Encuentro de Esperanza, realizado en dos versiones, que convocaron a autoridades e invitados a profundizar en desafíos contemporáneos como el rol de la educación, la fe y la esperanza, en contextos de vulnerabilidad, destacando su rol como herramienta de transformación social y promoción de la dignidad humana. Estas instancias permitieron abrir un diálogo interdisciplinario en torno a la labor social de las instituciones católicas con la sociedad.

El Jubileo de la Esperanza también se expresó en diversas actividades pastorales de carácter solidario y reflexivo, impulsadas por la Pastoral Universitaria y distintas unidades, que buscaron encarnar la esperanza en gestos concretos de servicio, acompañamiento y encuentro. Iniciativas sociales en las que destacan el Espacio de Misericordia, Café Fraterno, Navidad con Sentido, etc. Estas acciones comunitarias permitieron vivir este tiempo jubilar de manera cercana y comprometida con las realidades del entorno.

Asimismo, la Universidad promovió otras experiencias significativas, como las Peregrinaciones de los Jóvenes y Familias al Santuario de San Sebastián de Yumbel. Además de celebraciones litúrgicas y espacios académicos formativos, entre ellos, la Cátedra de Identidad Católica, que abordó la esperanza cristiana como una fuerza activa frente a los desafíos del mundo moderno.

Finalmente, luego de más de un año de actividades, culmina oficialmente el Jubileo de la Esperanza, cerrando un tiempo de gracia que ha marcado profundamente la vida de la UCSC. Pero este cierre no representa un término, sino un nuevo envío para continuar proyectando lo vivido, renovando el compromiso institucional con una educación que forma personas íntegras, solidarias y abiertas al encuentro, fieles a su Identidad Católica y a su vocación de servicio a la sociedad.